Primer Entrenamiento 10km

Ayer salí a correr para completar mi primer entrenamiento para bajar de los 50′ en los 10km, que es mi nueva meta.

¿Sensaciones? Pues, para empezar, se me hace raro correr sólo 5km, así que los he hecho como si me fuera la vida en ello. ¡Error! He llegado al final como si arrastrara dos losas de mármol, en vez de dos piernas. De hecho, mi abductor ya me ha avisado: “Ni se te ocurra hacerlo otra vez“.

He hecho el esfuerzo de cubrir la distancia en  25′ y estaba fundido. ¿Cómo puede la gente aguantar este ritmo? En fin, la cosa no termina ahí, porque me he enfrentado a la serie de 12x100m, en cuesta, para más inri. Después, unos 2km a un ritmo más lento (10’55”, es decir, 5’27”/km), mucho más realistas para mí.

¿Conseguiré el objetivo? Si tengo que hacer caso a la primera sesión, la respuesta es no. Motivos: me gustan más las distancias largas, no me gustan las series (¿y a quién?), peso demasiado y llevaba dos semanas sin correr.

En todo caso, como todo cabezón, seguiremos informando.

Aquí el plan: Plan_Entrenamiento_10km

Entrenando el día de mi cumple

Ayer tocaba entrenamiento y corrí celebrando mi 41 cumpleaños. Ya hay muchas velitas en la tarta y menos mal que se han inventado las velas con los números, sino no cabían en la tarta de chocolate.

Tal y como marca el plan (otra casilla marcada del Plan Entrenamiento), he hecho los 65′, que se han quedado en 68’23, para un total de 11,3 km (un sorprendente para mí 5’36”/km, según los cálculos de Strands).

De este entrenamiento, he aprendido 2 cosas:

  1. Si tienes pensado ir a correr, no puedes merendar tarta de chocolate (dos trozos generosos);
  2. El esfuerzo del 8×100 lo notas al día siguiente.

Mientras corría, notaba las piernas como si fueran las de Pinocho, de madera y con nada de flexibilidad. Tampoco notaba dolor, era sólo una sensación de rigidez, que ha ido desapareciendo a partir de los 20′ de carrera.

Al final, ya en casa, tocaban estiramientos, sobre todo para mi maltrecho abductor y algunos ejercicios. He notado que, cuando supero los 50′ de carreras, suelo tener molestias en la base de la espalda, así que he hecho 3×15 de abdominales y 3×12 de dorsales. Poco a poco continuaré fortaleciendo esta zona, a ver si va mejor la cosa.

En fin, que sigue la cuenta atrás hacia el Maratón de Vitoria-Gasteiz. Tengo que acordarme de cambiar las pilas de mi Polar T31, ya que no marca correctamente las pulsaciones. Después de 3 años de uso, ya era hora de cambiar las pilas.

A punto de empezar

La semana que viene toca ponerse en serio con la preparación para el Maratón de Vitoria. Quedarán justo 3 meses, en los que seguir (o intentarlo) en plan de entrenamiento que me he propuesto.

Hoy, para ver cómo está mi abductor (el mismo que me arreglaron hace unos meses en la Clínica Estación de Alicante), me he ido a dar un paseo de 5 km y el resultado no ha sido muy satisfactorio. Me sigue doliendo un poco pero, pase lo que pase, hay que entrenar. Y si nos lesionamos, pues, para eso están los fisios, ¿no?

Además, hoy he usado mis viejas NewBalance 473. Están pensadas para una superficie un poco más resbaladizas que las aceras de Alicante, pero, a pesar de su peso, siguen siendo unas de mis zapatillas preferidas. Una foto en honor de mis zapatillas (y de mi marca preferida, claro está):

New Balance 473

New Balance 473

Esta fin de semana le daré un poco más de caña y que sea lo que Dios quiera con mi abductor.