Adios Strands, Welcome mapmyrun

Con un ojo en el clásico, pongo al día este blog, con algunas novedades.

La más importante es que estoy haciendo gestiones para ver si encuentro algún patrocinador para ver si puedo ir al maratón de New York el año que viene. Si así fuera, os prometo dar detalles.

Estoy siguiendo como puedo el plan de entrenamiento para el Maratón de Sevilla, incrementando el número de km y hasta el ritmo. No recuerdo (bueno, sí, en años mozos) la última vez que bajé de los 5’30”/km y ahora los rodajes de 13km se mantienen sobre estos ritmos.

Otra novedad importante es que, después de 4 años, parece que la Web de Strands, donde solía apuntar mis entrenamientos, ha dicho que el próximo 30 de diciembre cierra su actividad. Todavía recuerdo con cariño la Web que me ayudó en los primeros meses de entrenamiento (http://www.mientrenamiento.com, creo que se llamaba): una Web hecha con cariño y sin apenas fallos. Cuando la misma Web pasó a manos de Strands, la cosa empeoró un poco, pero mantenía su dignidad.

Ahora que cierra, he buscado algo “potable” y me he encontrado con ésta: www.mapmyrun.com, de una empresa de Denver, Colorado. He apuntado un par de rutas y parece que funciona bastante bien. Os iré diciendo cómo me va, aunque no creo que me apunte a una de las distintas modalidades de pago. Tampoco soy un profesional del running.

Y mañana toca tirada larga

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Vuelta a la diversión

La semana pasada ha sido muy dura en el trabajo, con viajes, reuniones y bastante estrés. Y yo, como un estúpido, en vez de buscar un hueco para quitarme todo “eso” de encima, me he dejado llevar y me he “rajao”.

Y rajarse a un mes del Maratón de Vitoria, meta prefijada desde hace tiempo, no es una buena  idea.

Pero las cosas han ido así, y es inútil pensar en lo que hubiera podido ser y no fue. Seguro que en mi “rajada” influyeron los resultados negativos de los últimos entrenamientos. Sea como fuera, me quedé en casa (es un decir, con los km que he hecho en coche).

Y esta mañana, en el medio de los emails y llamadas, pongo la oreja a lo que estaban contando en la Cadena SER, explicando porqué uno corre y qué siente.

“Anda, si ese ¡soy yo!”

Es decir, no hablaban de mí en particular, pero sí de las sensaciones de los corredores que compartimos un poco todos los que nos dedicamos, con mayor o menor constancia, a eso de dar zancadas.

Así que, me he decidido a volver a correr y que sea lo que Dios quiera. No sé si terminaré el Maratón, no sé cómo lo terminaré ni casi me importa. Yo quiero correr y así he vuelto a los entrenamientos.

Para la crónica, he hecho lo que toca los martes según mi Plan de Entrenamiento (Plan de Entrenamiento), así que he hecho 7,5km en 42’15”, a unos 5’38”/km, que, para mi nivel, no está mal (gracias a Strands).

Como todavía me sentía con ganas, que no con fuerzas, he hecho también una serie de 4000m, en 22’46”, a 5’41”/km, un segundo por encima de lo deseado.

Ahora toca aguantar la rodilla derecha, que duele un poco. Es posible que se deba a la ascensión al Cavall Verd, del pasado domingo. Es que uno no sabe estarse quieto…

Un mal día corriendo

Es la tercera semana de entrenamiento de cara al Maratón de Vitoria, y me vuelvo a encontrar con el problema de correr después de haber hecho las series de 8×100, que me llevan por la calle de la amargura.

He hecho 11,3 km en 1h 09′ 40”, con un triste 6′ 09”/km y no sé qué hacer. Como me ha pasado en las dos semanas anteriores, al empezar a correr, he notado las piernas muy rígidas y esta rigidez no se ha ido sino en el tramo final del entrenamiento.

Intento seguir el Plan de Entrenamiento (Plan de Entrenamiento) tal y como indica Martín Fiz, pero no mejoro. Habrá que seguir perseverando, aunque ahora estoy un poco desanimado. Para remediar el mal tiempo que he hecho, he añadido un 3×15 de abdominales, que nunca vienen mal. El lado bueno es que sigo acumulando km de carrera que, tarde o temprano, darán sus frutos. De hecho, un ejemplo visible es que mis New Balance 760 ya han llegado al 50% de su vida útil, según me indican en Strands.

Hoy toca descanso y a ver si puedo recuperar por lo menos un entrenamiento que me he saltado en las semanas anteriores. Keep on runnin’.

Entrenando el día de mi cumple

Ayer tocaba entrenamiento y corrí celebrando mi 41 cumpleaños. Ya hay muchas velitas en la tarta y menos mal que se han inventado las velas con los números, sino no cabían en la tarta de chocolate.

Tal y como marca el plan (otra casilla marcada del Plan Entrenamiento), he hecho los 65′, que se han quedado en 68’23, para un total de 11,3 km (un sorprendente para mí 5’36”/km, según los cálculos de Strands).

De este entrenamiento, he aprendido 2 cosas:

  1. Si tienes pensado ir a correr, no puedes merendar tarta de chocolate (dos trozos generosos);
  2. El esfuerzo del 8×100 lo notas al día siguiente.

Mientras corría, notaba las piernas como si fueran las de Pinocho, de madera y con nada de flexibilidad. Tampoco notaba dolor, era sólo una sensación de rigidez, que ha ido desapareciendo a partir de los 20′ de carrera.

Al final, ya en casa, tocaban estiramientos, sobre todo para mi maltrecho abductor y algunos ejercicios. He notado que, cuando supero los 50′ de carreras, suelo tener molestias en la base de la espalda, así que he hecho 3×15 de abdominales y 3×12 de dorsales. Poco a poco continuaré fortaleciendo esta zona, a ver si va mejor la cosa.

En fin, que sigue la cuenta atrás hacia el Maratón de Vitoria-Gasteiz. Tengo que acordarme de cambiar las pilas de mi Polar T31, ya que no marca correctamente las pulsaciones. Después de 3 años de uso, ya era hora de cambiar las pilas.

Sábado por la mañana: 10 km

Hoy en el interior de la Provincia de Alicante, ha hecho un sol espectacular así que, después de un desayuno moderado (vamos, que no había salsichas ni huevos ni patatas fritas), me he puesto mis New Balance 473 y me he ido a dar una vuelta.

Se trata de un recorrido de 3,4 km, que he repetido 3 veces. Iba con mi cortaviento fosforito que, en realidad, uso para evitar que las camisetas de Kalenji no me queden tan ajustadas y no se noten en demasía los michelines. Sería tan fácil comprar unas camisetas una talla más grande…

El recorrido no es plano; según las indicaciones de strands.com (que, ahora se llama fitness.strands.com), hay desniveles de +/- 40 metros que, repartidos a lo largo del recorrido, no parece nada del otro mundo.

Se trata de un tramo de asfalto, que va hacia las afueras del pueblo, un tramo de camino rural, cruzando un bosque (mi tramo preferido) con un subre-y-baja bonito, y un último tramo de asfalto, que me lleva al punto de inicio.

La primera vuelta ha ido bastante bien, para mi ritmo, y la he terminado en 19′ y poco, así que calculaba mentalmente en terminar la segunda sobre unos 39′ y algo. Mucha desilusión cuando he terminado la segunda vuelta con un 40’30, que me ha obligado a ponerme las pilas. No es que haya batido ningún récord (ni siquiera el mío de este recorrido), pero por lo menos he terminado por debajo de la hora; más exactamente, 59’53”. Esos 7 segundos ahorrados me han sabido a gloria (5’52”/km).

En casa, unos estiramientos y abdominales (3×15), dorsales (3×11) y flexiones (3×11), antes de una merecida ducha, después de la cual ha caído un buen plato de couscous. Está claro, la báscula es mi peor enemigo.

Ah, por cierto, también he incorporado a una cuenta de Twitter a este blog, a ver qué sale. Quien quiera, puede seguir mis twiteos asfixiados en @2011run4free.

Vuelta a correr

Pues, esta primera semana después de haber terminado la Media Maratón de Santa Pola, la he dejado pasar sin hacer prácticamente nada, sólo descanso.

No es que estuviera muy machacado (esto fue sólo el pasado lunes por la mañana), sino que he querido reservarme un poco y, porque no admitirlo, mirar una y otra vez el recorrido de la Maratón de Vitoria, a través del Google Earth. Podéis pinchar aquí y decirme si impresiona o no.

Mirar el recorrido, que los sepáis, acojona, así de claro. Ahora empiezo a temer la distancia de 42 km: ¿qué se siente cuando llegas al km 34, por ejemplo? ¿Piensas en lo que ya has hecho o en lo que te queda? ¿Qué diablo será eso que llaman el muro?

Hay una sola forma de saberlo y es la de correr, correr y correr.

Como decía, esta semana me la he tomado de descanso, coronando el todo con un fin de semana en el Hotel Diamante Beach de Calpe. Aquí nos sentimos (mi mujer y yo) como en casa; abusamos del “todo incluido” y nos relajamos en el spa del hotel. ¿Qué más se puede pedir?

El sábado he ido a dar una micro vuelta en Calpe (4,2km en 25’18”, a unos6’01”/km), más que nada para conocer las sensaciones del cuerpo, después de una semana de inactividad. ¿Resultado? Pues, las piernas un poco pesadas en los primeros 2 km y muy buenas sensaciones a partir de ese momento.

Las mediciones de las rutas las hago a través de Strands, donde también apunto los entrenamientos. Soy seguidor desde que se llamaba www.misentrenamientos.com , que ahora resulta ser un blog sobre, como no, correr y deportes afines.

Esta semana que empieza voy a volver a correr, para ya acostumbrarme a salir y tener bien claro el objetivo: acabar un maratón.